El triunfo de un rechazo que desestabiliza al gobierno chileno
Por Agustina Suarez Domé
El pasado domingo 4 de septiembre el pueblo
chileno se congregó en las urnas para votar por la aprobación o rechazo de un
nuevo texto
constitucional. La derrota fue abrumadora, casi el 62% de los ciudadanos
votó el “rechazo” y solo el 38,1% le
dio lugar al “apruebo”. Este
resultado supone un golpe muy duro para el Gobierno chileno de Gabriel Boric, que
esperaba muchos más votos positivos.
Este proceso constituyente es esencial y los chilenos están a favor de que la actual “Constitución Política de la República de Chile”, redactada durante la dictadura militar de Augusto Pinochet y aprobada en 1980, ya no pude estar vigente y debe ser enterrada. Pero a pesar de que la nueva propuesta constitucional velaba por nuevos derechos sociales, siendo definida como una de las más vanguardistas del mundo en igualdad de género y protección de la naturaleza, esto no fue suficiente.
Los distintos “fake news” que
circulaban en redes sociales con el fin de ridiculizar y desinformar sobre
muchas propuestas de la nueva constitución, la falta de diálogo entre los
diferentes sectores y las divisiones en el interior de la Convención, le
restaron la neutralidad que necesitaba el proceso. Estos factores fueron
algunos de los detonantes del masivo rechazo que sorprendió a Boric y a su
gabinete.
Ahora todo está en manos del presidente y su
equipo, el mandatario tendrá que reacomodar su gabinete y deberán entrar en
conversaciones con los distintos grupos políticos, y así generar los consensos
necesarios para un nuevo proceso constituyente, con el único fin de que este deseo chileno de
una nueva constitución se vuelva realidad.

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